
Las hojas de laurel son muy utilizadas en la cocina para sazonar y dar aroma a las comidas. En especial, en la cocina mediterránea. De hecho, es común que se utilicen en preparaciones como sopas, guisos y platos con carne (blanca o roja). Aunque hay quienes las emplean también en estofados, platos con mariscos e incluso en algunos postres, como el arroz con leche.
Cabe destacar que las hojas se suelen utilizar en poca cantidad y siempre secas, o de lo contrario resultarían tóxicas y, por tanto, perjudiciales para la salud.
Aún así, en el ámbito de la medicina alternativa, se dice que las hojas de laurel pueden ser un remedio útil, ya que se intuye que en su composición hay sustancias y bioactivos que ayudarían a mejorar la salud. Por esto, hay quienes han utilizado las hojas para elaborar una infusión para regular los niveles de glucosa en la sangre y controlar la diabetes.
Evidentemente, una infusión de hojas de laurel no es un tratamiento de primera línea. Más bien vendría a ser un complemento de uso puntual, siempre y cuando el médico lo autorice. Veamos más al respecto a continuación.

